Opacidad en las nubes: Las licitaciones “a mata caballo” que sacuden la administración del SAN

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SAN PEDRO SULA, 5 de enero 2025. Lo que debería ser una gestión estratégica de los activos aéreos del país se ha transformado, en apenas ocho meses, en un expediente abierto de presuntas irregularidades, despidos masivos y un frenesí de adjudicaciones exprés. Bajo la dirección del biólogo Malcolm Bryan Stufkens Salgado —quien saltó de la Secretaría de Recursos Naturales (SERNA) al Servicio Aeroportuario Nacional (SAN) en abril de 2025— la institución enfrenta serios cuestionamientos por su falta de transparencia.

El polémico “Sprint” de diciembre

El cierre de 2025 dejó una estela de dudas legales. Mediante lo que expertos denominan licitaciones “a mata caballo”, el SAN lanzó concursos críticos con tiempos de respuesta que desafían cualquier lógica administrativa. El caso más alarmante: procesos publicados un viernes con fecha de entrega el martes siguiente a las 4:00 p.m.

Con solo cinco días de plazo, empresas nacionales e internacionales debían presentar ofertas complejas para administrar el FBO (Fixed Base Operator) de tres aeropuertos. Gestionar un FBO no es un trámite menor; implica operar la terminal privada de lujo, el suministro de combustible y la logística de la aviación corporativa. ¿Cómo se prepara una oferta técnica de tal magnitud en menos de una semana laboral?

Un festín de adjudicaciones bajo la lupa

La danza de millones no termina en los FBO. El reporte de los últimos ocho meses incluye:

Proyectos “maquillados”: Al menos 12 licitaciones habrían sido adjudicadas sin cumplir requisitos mínimos legales, utilizando términos de referencia (TdR) duplicados para dar una apariencia de legalidad.

Gasto superfluo: Se señalan proyectos de hasta 20 millones de lempiras con constructoras y consultores informáticos, calificados por sectores internos como “innecesarios”.

Obras fantasma: Presupuestos ejecutados por proyectos que, a la fecha, permanecen inconclusos o fueron entregados a medias.

Crisis de personal y seguridad jurídica

A este panorama sombrío se suma el drama humano: una ola de despidos masivos e injustificados que ha dejado a la institución sin su memoria técnica y operativa.

Entre las licitaciones señaladas por su opacidad destacan la LPN-EHISA-SAN-034-2025 (Administración del FBO del Aeropuerto Ramón Villeda Morales) y la LPN-EHISA-SAN-035-2025 (Servicios de Mantenimiento, Reparación y Revisión – MRO). Incluso el aseguramiento de la Terminal de Carga contra riesgos de incendio y huelgas ha entrado en esta vertiginosa y cuestionada tónica de adjudicación.

Mientras la aviación ejecutiva exige los más altos estándares de rigor, la administración del SAN parece volar a ciegas, en medio de una tormenta de críticas que exigen una auditoría inmediata de estas “licitaciones relámpago”.

Administrar un FBO no es solo logística; implica cumplir con estándares rigurosos:

  • Seguridad (Safety): Garantizar que el movimiento de aeronaves en tierra sea libre de accidentes (cumpliendo normas de la FAA o la autoridad local).
  • Rentabilidad: El margen principal suele venir de la venta de combustible. Un administrador debe negociar precios por volumen y gestionar impuestos aeroportuarios.
  • Cumplimiento legal: Manejo de permisos ambientales (por residuos de combustible) y protocolos de seguridad antiterrorista.

En resumen: Administrar un FBO es balancear la precisión técnica de la operación aérea con la hospitalidad de alta gama.

Básicamente, un administrador de FBO dirige un “hotel de lujo y centro de servicio” para aviones y sus tripulantes.

El Servicio Aeroportuario Nacional, SAN fue creado en 2023 mediante decreto ejecutivo PCM-017-2023 publicado en el Diario Oficial La Gaceta número 36,211 en fecha 24 de abril de 2023, otorgando facultades para que el Secretario Ejecutivo del SERVICIO AEROPORTUARIO NACIONAL, actúe como Comisión Interventora y Liquidadora de la sociedad EMPRESA HONDUREÑA DE INFRAESTRUCTURA Y SERVICIOS AEROPORTUARIOS SOCIEDAD ANONIMA (EHISA S.A.) la que sigue vigente y sin liquidar.

A sus inicios fue dirigida por El extitular de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), Mauricio Ramos, quien con la venia del poder detrás del trono, Manuel Zelaya Rosales planificó la transformación de los tres principales aeropuertos de Honduras, Ramón Villeda Morales en La Lima, Juan Manuel Gálvez en Roatán y Golosón (hoy Guillermo Anderson) en La Ceiba.

Ramos, ya tenía algunos antecedentes de sociedad con empresas que habían hecho fuertes demandas millonarias al estado, no obstante eso no fue obstáculo para lograr el objetivo final de adjudicar los tres aeropuertos más importantes de Honduras a sí mismo. Posteriormente la función de secretario ejecutivo, recayó sobre Ricardo Martínez Castañeda, ex ministro de turismo durante el gobierno de Mel Zelaya entre 2006 y  2009. De Martínez no se tiene un antecedente de corrupción, lo que si representó en esta decisión fue la inversión del capital propio de EHISA, para la remodelación y ampliación de los tres aeródromos.