Que sea “un tsunami” de votos

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Tegucigalpa – Honduras acude este domingo 30 de noviembre a los duodécimos comicios electorales de su democracia reciente y pese a la incertidumbre por todo lo que ha rodeado el proceso, todos los sectores de la sociedad coinciden que sea una fiesta democrática, donde no impere el miedo ni la injerencia gubernamental y que se traduzca en “un tsunami” de votos.

Los hondureños acudirán a votar con algún grado de incertidumbre y un creciente descontento por problemas como la pobreza que afecta a más del 60 % de los diez millones de habitantes del país, el desempleo, la inseguridad y la corrupción, factores que han erosionado la confianza en la clase política, según organizaciones civiles.

La transparencia del proceso ha sido cuestionada con denuncias de fraude entre el oficialismo y la oposición, así como la presunta intromisión de la Fiscalía al abrir investigaciones contra altas autoridades electorales y la posible injerencia de las Fuerzas Armadas.

De acuerdo a recuentos del Consejo Nacional Electoral (CNE), unos 6.4 millones de personas están habilitados para acudir a las urnas. En ese sentido, en total se habilitaron 19 mil 167 Juntas Receptoras de Votos (JRV), que se concentrarán en cinco mil 768 centros de votación.

Se estima que un poco más de 400 mil aparecen aptos para ejercer el sufragio en Estados Unidos, donde se instalaron 14 urnas en 12 ciudades de la unión americana, sin embargo sólo 18 mil hondureños podrán cumplir con su deber ciudadano.

Estos serán los duodécimos comicios desde el retorno al orden constitucional en 1980 tras casi dos décadas de gobiernos militares, y se celebrarán bajo un estado de excepción vigente desde diciembre de 2022, una medida que ha generado rechazo en distintos sectores y puesto el foco en la necesidad de garantías para el escrutinio.

En la contienda participan cinco partidos y cuatro candidatos presidenciales, y quien gane sucederá a Xiomara Castro el 27 de enero de 2026.

Los que acaparan mayor caudal de votantes, según sondeos, son Rixi Moncada, de Libre, cuyo coordinador general es el expresidente Manuel Zelaya, esposo y principal asesor de la mandataria del país; Nasry Asfura, del Nacional; primera fuerza de oposición, y Salvador Nasralla, del Liberal, segunda.

El Partido Nacional llega a las elecciones fortalecido en la víspera por el respaldo a Nasry Asfura expresado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha pedido a los hondureños que le voten, mientras que a Rixi Moncada y Salvador Nasralla los ha tildado de «comunistas».